En 1909 se construía en Hollywood el hotel Sheraton Gunter.
Muchos mandatarios, famosos y personalidades de la época se hospedaban en él.
Pero detrás de todo este glamour y esplendor de la época, también se escondieron trágicos sucesos que pueden estar detrás de toda la actividad paranormal, que dicen, ocurre en presencia de empleados y huéspedes.
Puertas que se abren y cierran solas, luces que se apagan y encienden sin razón aparente.
Incluso sombras y susurros, que asustan a clientes y trabajadores.
En 1965, un hombre de unos 30 años se hospedó en en hotel con con el nombre "Albert Knox". En su reserva solicitó la habitación 636. Siempre iba acompañada de una mujer de cabello rubio , que también aparentaba unos 30 años de edad.
El 08 de Febrero la trabajadora María Luisa Guerra, se dirigió a la habitación 636 para arreglarla. Aunque tenía puesto el cartel de "No molesten", pensó que era tarde y que tal vez se habían olvidado de retirarlo, así que, entró.
María se quedó helada cuando al entrar vio a un hombre de pie, encima de la cama, cubierta de sangre.
María a pesar de estar petrificada por el miedo, empezó a gritar.
El hombre no la atacó. Simplemente puso un dedo en los labios, indicándole silencio.
Después el misterioso huésped, recogió unas hojas y salió corriendo.
El hotel llamó a la policía y encontraron botellas vacías de vino, queso, aceitunas y huellas ensangrentadas.
También encontraron ropa interior de mujer y mechones de pelo rubio.
A parte, un par de agujeros de bala, uno en la pared cerca de una silla manchada de sangre y otro en la cama.
Había rastros de sangre que llevaban al baño, en donde, parecía que el asesino había entrado y salido varias veces.
Se creía que la víctima había sido descuartizada en el baño antes de que María entrase en la habitación.
Los policías descubrieron que el nombre del huésped, era un nombre falso y que se hospedó en el hotel St. Anthony donde fue localizado más tarde.
En esta ocasión también había solicitado la habitación 636, pero como estaba ocupada se hospedó en la 536. Se había registrado con otro nombre falso.
Cuando los policía estaban a punto de entrar en su habitación oyeron un disparo. El misterioso huésped se había pegado un tiro en la cabeza.
Sus huellas coincidían con las del hombre que María había visto en el Sheraton.
A día de hoy la mujer rubia que siempre lo acompañaba, no ha sido encontrada.
Recientemente, el gerente del hotel Sheraton, recibió un sobre con el antiguo código postal de 1965, y dentro se encontraba la antigua llave de la habitación 636.
Los huéspedes y empleados del hotel informan sobre extraños ruidos, susurros y apariciones de una mujer donde se encontraba la antigua habitación 636.
Los vigilantes nocturnos ven a menudo a una mujer caminando, cerca de dicha habitación. Y los clientes de quejan de golpes y ruidos de origen desconocido, que les impiden dormir.
En una fiesta de Navidad los empleados decidieron hacerse unas fotos, y descubrieron que en cada una había una figura fantasmal inexplicable.
Unos investigadores de fenómenos paranormales, llegaron a identificar dos entidades femeninas.
"Íngrid", muerta a principios del siglo XX, y "Peggy", una mujer de los años 20, que está perdida por el hotel.
¿Te atreverías a hospedarte en el Sheraton Gunter?
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