Hola amig@s de Sobrenatural y más, si os pregunto cuantos de vosotros habéis sentido que mientras estábais en vuestra habitación los muñecos o muñecas, en alguna ocasión os dieron un poco de miedo, observándoos inmóviles desde algún estante, seguro que muchos me diréis que a vosotros os ocurría. ¿Cuántas veces los tapábais para no tener que verles la cara?
Todos recordamos algún muñeco que nos ha dado miedo cuando éramos niños, debido a nuestra desbordante imaginación infantil. Pero los que voy a nombrar a continuación han provocado temor y desgracias en todas las familias a las que han pertenecido.
1. JOLIET. LA MUÑECA CONTENEDORA DE ALMAS.
Hoy en día esta muñeca tiene dueña, Anna. A pesar de conocer la historia detrás de Joliet, sigue pasándose de generación en generación en su familia.
Hace muchos años atrás la bisabuela de Anna, se quedó embarazada de gemelos.
Un buen día su vecina le regaló un linda muñeca de ojos verdes, con motivo del embarazo.
No era raro recibir regalos de los vecinos, pues era un pueblo pequeño, donde todos se conocían.
La bisabuela de Anna, estuvo encantada con el relago y le puso el nombre de Joliet.
Los gemelos nacieron, un niño y una niña, llenando de alegría a su madre.
Por desgracia a los pocos días el niño falleció, y a pesar de la tristeza la madre se consolaba pensando que todavía le quedaba la niña, a la que llamó Nadia.
Más tarde, la madre se enteraría por habladurías en el pueblo, que la vecina le regaló a Joliet , sabiendo que estaba maldita, por la gran envidia que le tenía, para causarle mal.
Como la buena mujer no creía en esas cosas, siguió criando a su hija Nadia, que se hizo mayor y se casó. Su madre fallecería y entre la herencia que le dejó, estaba Joliet.
Nadia también fue madre, y tuvo un hijo y una hija. Estando durmiendo con su marido,una noche oyeron llantos de bebés y sorprendidos se dieron cuenta que no podían ser de sus hijos, pues dormían a su lado.
Los llantos provenían del salón y era tal el miedo que les dió, que ni se acercaron a ver que pasaba.
Por desgracia el triste acontecimiento se repetía, y el hijo de Nadia moría a los días, también tres días como el hermano de Nadia. Casualmente sucedió coincidiendo con los llantos nocturnos que escucharon.
Nadia se dedicó a cuidar de Angélica, la hija que quedaba viva.
Angélica se casó joven y al fallecer su madre también heredó la muñeca.
De igual modo que su madre y abuela, tuvo un niño, que murió a los tres días de nacer.
Más tarde tendrían a Anna, que mitigó un poco el dolor.
Un día Angélica estaba en la cocina y oyó unos llantos de bebé, y creyendo que Anna se había despertado corrió a buscarla. Se la encontró completamente dormida y recordó lo que su madre, Nadia, le contó sobre los llantos de Joliet. En la casa no había mas bebés que Anna.
Así que, cogió a su hija y bajó corriendo a la cocina, mientras se seguían oyendo los llantos.
Con el tiempo llegaron a la conclusión de que la muñeca contiene las almas de los niños que han muerto.
Anna, ahora ya su actual propietaria, también ha perdido a un hijo a los tres días de nacer. Y frecuentemente escucha los espeluznantes llantos de niños que provienen de Joliet.
Está convencida de que su familia estará maldita, por el regalo a su bisabuela de Joliet, por aquella envidiosa vecina. Pero va a continuar con la tradición, y también va a dejar en herencia la muñeca a su hija.
Cuando le preguntan porque no se deshace de ella, contesta que esa muñeca tiene almas de todos los niños que han ido muriendo en su familia, y dice que prefiere perder a un hijo, que no sus almas.
De hecho, la familia le tiene cariño a Joliet por esa creencia.
Mientras, Joliet sigue esperando paciente al siguiente niño de la familia, para quedarse con su alma.
2. ROBERT EL MUÑECO MALDITO
Robert, perteneció a un niño llamado Robert Eugene Otto, allá por 1896, que vivía en Florida.
Una mujer perteneciente a la servidumbre, le regaló un muñeco relleno de paja, cosido con alambre y con un traje de marinero.
Sus padres llamaban cariñosamente a Robert "Gene", y este bautizó al muñeco con su mismo nombre, Robert.
Los criados de la familia eran negros traídos de las Bahamas, y lo que no sabían los padres del niño, es que eran practicantes de Vudú y magia negra, y aquel muñeco no era lo que parecía.
El niño, se encariñó profundamente con Robert el muñeco, quizás de manera obsesiva, y estaban juntos en todo momento.

Los padres empezaron a preocuparse cuando empezaron a escuchar a su hijo, hablando en su habitación, como si hubiese alguien más, y el niño empezó a decirles que Robert podía moverse por la casa y el pequeño empezó a sufrir terribles pesadillas.
Si esto no era bastante raro, los vecinos de la familia, les contaron que en su ausencia, veían al muñeco asomado a diferentes ventanas de la casa, como si se estuviese moviendo solo.
Una noche oyeron un terrible ruido en la habitación de Gene, y tras despertarse sus padres y preguntarle porque estaba haciendo ruido, les dijo que había sido el muñeco.
Tras este episodio, los padres llevaron al muñeco al ático, lejos de su hijo y ahí se quedó durante años.
Pasó el tiempo y Gene convertido en pintor, decidió mudarse a la antigua casa de sus padres ya fallecidos, y poder pintar tranquilamente al contar con mas espacio.EL lugar escogido de la casa era un mirador de madera, con grandes ventanales, que tras reformarlo sería el lugar perfecto para realizar sus cuadros.
Cuando subió al ático encontró a Robert, y tras quitarle el polvo y llevarlo al mirador, aquel vínculo perdido volvió a reanudarse entre ambos, así como los sucesos paranormales.
La esposa de Gene decía que la cara del muñeco cambiaba, como si pudiese expresar emociones .
Los vecinos decían que habían visto a Robert trasladarse por la casa, y los niños no querían pasar al lado de la casa, porque decían que Robert se agazapaba para espiarlos desde las ventanas del mirador.
Gene y su esposa dejaron de recibir visitas de amigos y familiares, porque tenían miedo a encontrarse con Robert, el temido muñeco.
Cansado de Robert, Gene lo devolvió al ático. Pero algunas personas que visitaron al matrimonio, decían que se oían risas y pasos en la parte de arriba de la casa.
Gene Otto murió en 1972 y su mujer rápidamente vendió su casa. La familia que lo compró tenía una niña de 10 años. Encontró a Robert y muy emocionada lo llevó a su habitación con sus muñecas.
No debió de gustarle mucho la niña a Robert, pues sus padres se despertaron de madrugada alarmados por los gritos de la niña, que decía que Robert estaba encima de su cama y quería matarla.
Finalmente Robert, terminó en Martello Gallery-Key West Art and Historical Museum.
Robert se encuentra en una vitrina, abrazando su león y con su traje de marinero, pero los trabajadores del museo dicen que a veces aparece movido de su posición, se oyen golpeteos en su vitrina, y curiosamente está más activo en Octubre.
También cuentan que si quieres sacarle una foto tienes que pedirle permiso antes, o caerá sobre ti
una maldición.
La pared de la zona donde está Robert se encuentra repleta de cartas de personas pidiendo disculpas por haberlo grabado o sacado una foto sin permiso, para que les quite la maldición.
Aunque casi todas las grabaciones o fotos de Robert, sin explicación alguna, aparecen borrosas o movidas.
Como curiosidad, Robert fue el muñeco que inspiró la película Chucky.
¿Vais a volver a mirar con los mismos ojos, a los muñecos que tienes en casa?