EL LEGADO DE LIZZIE BORDEN. SU CASA.

Ya hemos contando la historia de Lizzie. Y hablado un poco sobre ella.

(Si no lo has leído puedes verlo AQUÍ.)

Como ya he contado con anterioridad Lizzie quedó en libertad, se mudó a una casa con su hermana, cambiándose de nombre y repudiada por la comunidad.

Su verdadera casa, donde presuntamente asesinó a su padre y madrastra es ahora un hotel/museo : "The Lizzie Borden Bed&Breakfast", donde puedes alojarte si quieres disfrutar de unas vacaciones diferentes, pasando un poco de miedo.

La historia sigue despertando tanta expectación, que es algo muy normal, que el hotel esté al completo, y las visitas guiadas por el museo, sean incontables.















Hay zonas que pese a no poder alojarte, han sido convertidas en museo, que puede visitarse, disfrutando de muebles y enseres originales pertenecientes a la familia y a la misma Lizzie. La mayoría son réplicas, pero tan exactas que te trasladan a otra época.

Puedes visitar la habitación de Lizzie


La habitación donde apareció muerta Abby Borden


Sala donde murió Andrew Borden



Muchos visitantes, aseguran notar "algo", una presencia, frío e incomodidad, en la sala donde el padre de Lizzie murió.
Las luces a veces se apagan y encienden, y son notables los cambios de temperatura.
Han sido captadas varias imágenes, la más reciente en un espejo, donde dicen que puede verse la silueta de Lizzie.







Aunque nunca se sabrá que fue exactamente lo que pasó y como Lizzie llegó a realizar estos actos sanguinarios, y si lo hizo sola o con ayuda, su historia sigue viva a lo largo de los años, llevando a miles de visitantes a su antigua residencia.

¿Te atreverías a alojarte en este hotel?


LIZZIE BORDEN. LA HISTORIA.

La historia de Lizzie Borden, es una de esas que tras el paso del tiempo, sigue causando sensación, en la cultura Estadounidense. Y quizás, en todo el mundo.

Fue una de las primeras mujeres en perpetrar un asesinato tan violento, con el morbo añadido a las historias populares  de que pertenecía a una familia acomodada, y era mujer.

Durante 150 años ha sido protagonista de historias de terror en la noche de Halloween, cuentos e incluso canciones populares.

Lizzie nació en el seno de una familia acomodada en 1860, en Masachusets.

Perdió a su madre cuando era un bebé, pero su padre contrajo matrimonio con Abby Borden. Sería el único referente materno que Lizzie tendría en su infancia.



Abby procedía de una familia humilde, y debido a la sociedad elitista en la que la familia Borden se movía, la nueva esposa nunca se vio totalmente acogida por Lizzie y su hermana, y por las amistades de los Borden.

El padre de Lizzie, Andrew Borden, era una exitoso hombre de negocios con gran capacidad para estos. Para él, su esposa era lo más importante, dándole igual que la sociedad criticase la procedencia humilde de Abby.
Pasaba mucho tiempo fuera de su hogar por su trabajo, pero estaba totalmente enamorado de su nueva esposa Abby, lo que causaba mucha tensión con sus hijas.

Andrew era conocedor del rechazo de sus hijas por Abby, así que decidió traspasar unas propiedades a su nombre , llevándolo en total secreto.
Aún así, Lizzie consiguió enterarse, y compró veneno en un establecimiento del pueblo.

Sí, antiguamente era así de fácil hacerse con sustancias venenosas.
Quizás por esto, no era demasiado eficaz, y a Lizzie no le funcionó. Pues se sabe que Lizzie envenenó con anterioridad a la familia, quizás usándolo como ensayo para un posterior fin. Todos enfermaron, pero lo atribuyeron a una indigestión por haber comido algo en mal estado.

Lizzie volvió a poner veneno en la comida de su padre y madrastra, Pero el resultado fue el mismo, ambos tuvieron problemas estomacales. No se sabe si sólo pretendía asustarlos o falló en su intento de acabar con su vida.

Un 4 de Agosto, cuando Andrew volvió de trabajar, encontró a su hija Lizzie esperando al lado de la escalera. Preguntó a su hija, por Abby y ésta le contestó que había salido a visitar a alguien enfermo. Tras la respuesta de su hija se recostó en el sofá.

20 minutos después, la criada corría sobresaltada al oír a Lizzie gritar. Al entrar en la sala, se encontró la terrible escena. Andrew Borden estaba ensangrentando, tras recibir 11 hachazos en la cara y cráneo. Lizzie nerviosa gritaba que alguien había entrado en la casa y había asesinado a su padre, mientras ella estaba en el patio. Añadió que también había oído entrar a su madrastra en la casa.





La realidad es que Abby nunca salió a visitar a un familiar enfermo, pues cuando subieron se la encontraron muerta, en un gran charco de sangre.
La habían atacado por la espalda, dándole 19 hachazos.



El arma del delito fue encontrada en el sótano, deteniendo a Lizzie como principal sospechosa del asesinato.

Pese a que Lizzie siempre se declaró inocente, fue declarada culpable. Sin embargo el fiscal que no estaba de acuerdo con esta decisión, exoneró a Lizzie alegando que: " Una mujer perteneciente al sexo que todos los hombre de bien deberían honrar, una mujer cristiana. Toda una señora, igual que sus esposas o la mía, una mujer a la que consideramos incapaz de cometer un crimen."
Imagino que la particularidad de que  Lizzie perteneciese a una familia acaudalada también influyó para que el fiscal pidiese su libertad.
Finalmente Lizzie quedó libre de todos los cargos, cambió su nombre, y se mudó a una casa donde murió en 1927, después de una apacible vejez.





LA HISTORIA DEL VIERNES 13

ORIGEN

Según cuenta la leyenda, el origen del viernes 13 nació durante la Edad Media, en el año 1307. El mito dice que Felipe IV, entonces rey de Francia, y el papa Clemente V, se unieron para derrocar a los Caballeros Templarios. Jacques DeMolay y sus hombres fueron arrestados y sometidos a crueles torturas, cuando ellos pensaron que tendrían un diálogo pacífico con el soberano.
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DeMolay fue quemado vivo en la hoguera un viernes 13, pero antes de morir lanzó una terrible maldición contra el Papa y el rey: "¡Pagarás por la sangre de los inocentes, Felipe, rey blasfemo! ¡Y tú, Clemente, traidor a tu iglesia! ¡Dios vengará nuestra muerte, y ambos estaréis muertos antes de un año!".
Se dice que la maldición se cumplió tal como predijo el templario, desde entonces se tomó al viernes 13 como un día de mala suerte.

LA CENA LETAL

Otra leyenda nórdica también hace referencia al número 13 y alerta sobre los peligros de tener a 13 personas en una mesa.
Se dice hubo una fastuosa cena de dioses a la que Loki el Dios de la mentira no estuvo invitado. Furioso por la decisión y buscando causar un daño, acudió a la cena sin que nadie se diera cuenta, completando así a 13 comensales. En medio de la reunión, e incitado por Loki, el dios Hoor lanzó a su hermano Baldr un muérdago que le causó accidentalmente la muerte.

ESPEJOS. ¿QUÉ HAY DETRÁS?

Los espejos un objeto de uso cotidiano, aunque últimamente ha pasado a tomar un lugar relevante para decoración, han sido siempre motivo de historias mágicas y sobrenaturales.

Hay muchas teorías y costumbres que los rodean a lo largo de la historia.




Hace años, aún hoy se sigue haciendo, se cubrían todos los espejos cuando alguien fallecía en el hogar. Se creía que los espíritus en su trance de pasar a la otra vida, podían quedarse atrapados en el.

Otra teoría, refiriéndose a que los espejos, son portales hacia otro mundo, era la que creía que si ponías un espejo en frente de otro, se podría crear un canal, donde los espíritus pasarían libremente de uno a otro, caminando por el mundo de los vivos.

Entre los consejos para su uso, estaba el de no tenerlo largas temporadas en el mismo sitio, sobre todo si la cama donde sueles dormir, se refleja en él. 
Pues en las horas de sueño, noche tras noche puede absorver tu energía, o incluso ser un portal que puede hacerte vulnerable a que algunos entes se sientan atraídos por tu reflejo, y quieran entrar a través de el.
Aquí voy a dejaros un historia de las más conocidas que tienen como protagonista a un espejo

EL ESPEJO ROTO:
 Se dice que en Tetbury, una pequeña localidad situada a unos cuarenta minutos de Oxford, Inglaterra, hace muchos años vivía una chica de deslumbrante belleza llamada Mary Ann Sawford. Mary Ann estaba acostumbrada a ser el centro de atención, a donde iba monopolizaba las miradas masculinas y, con una sola mirada, era capaz de hacer que cualquier chico del pueblo cayera rendido a sus pies.
Pero Mary Ann tenía un alma insensible y cruel. Detrás de su rostro angelical había soberbia y una arrogancia sin límites. En su crueldad, Mary Ann encontraba un gran deleite en amargarle la vida a una chica de nombre Elizabeth. La ponía apodos, le hacía bromas denigrantes, la dibujaba, entre otras cosa y durante muchos años.
Un día Mary Ann humilló fuertemente a Elizabeth delante de Robert, el chico que Elizabeth amaba. Esa noche Elizabeth lloró y juró que ya había sufrido demasiadas humillaciones y que era hora de hacer justicia y vengarse de Mary Ann. Quería hacerle algo horrible sin importar las consecuencias…
Tres días más tarde Elizabeth fue arrestada después de lanzar una sartén de aceite hirviendo al rostro de Mary Ann quien sobrevivió, incluso conservó la vista…pero el precio fue muy alto: su rostro angelical quedó tan desfigurado por la severidad de las quemaduras que parecía el de un monstruo infernal, su pepecho y su cuello habían quedado en un estado lamentable y había perdido una buena parte de su dorada cabellera.
Dicen que la primera vez que vio su nuevo aspecto estuvo toda la noche gritando y que entró en una crisis nerviosa tan terrible que sus alaridos estuvieron resonando por gran parte de Tetbury hasta casi entrada la mañana. Jamás volvió a ser la misma: se había transformado en un ser traumatizado y atormentado.
Pasaba todo el tiempo encerrada en su casa, no permitía visitas. Cubrió todos los espejos para así evitar mirar su horrendo aspecto. Pasaba horas enteras peinándose el poco pelo que le quedaba mientras se repetía una y otra vez que era la chica más bella del pueblo.
Cierto día, incapaz de seguir aguantando su suplicio, Mary destapó uno de los espejos y al ver su monstruosa imagen, comenzó a gritar, rompió el espejo y luego se cortó las venas con un pedazo de afilado cristal…
Pasados unos días se encontró su cuerpo desangrado encima de los pedazos del espejo. Cuentan que nadie acudió a su funeral, el odio y envidia que había despertado en vida la habían dejado sola en sus últimos momentos.
Con el paso de los años empezaron a nacer extraños rumores en Tetbury: se decía que el espíritu de Mary Ann estaba penando y que hasta se podía invocar. Todo lo que había que hacer era estar solo en casa de noche, escribir el nombre de Mary Ann en un espejo y luego acostarse. Supuestamente a la mañana siguiente encontrarías el espejo roto y verías que tu reflejo había desaparecido para siempre y en su lugar aparecería el rostro quemado de Mary Ann y su espíritu estaría vigilante mientras peinaba su raída melena…

En un comienzo parecía una alucinación pero luego se la veía cada vez más: en el cristal de la ducha, en el vidrio de la ventana, en los sueños… hasta que la persona se enloquecía y terminaba igual que Mary Ann, rompiendo el espejo y cortándose las venas… Dice la leyenda que muchos murieron por esta causa y que la maldición llega hasta nuestros días con el mismo resultado para toda aquella persona que se anime a realizar la invocación…
¿Vas al volver a mirarte en el reflejo de la misma manera?¿Alguien te observa en el otro lado mientras lo haces? Da que pensar la verdad....
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