LIZZIE BORDEN. LA HISTORIA.

La historia de Lizzie Borden, es una de esas que tras el paso del tiempo, sigue causando sensación, en la cultura Estadounidense. Y quizás, en todo el mundo.

Fue una de las primeras mujeres en perpetrar un asesinato tan violento, con el morbo añadido a las historias populares  de que pertenecía a una familia acomodada, y era mujer.

Durante 150 años ha sido protagonista de historias de terror en la noche de Halloween, cuentos e incluso canciones populares.

Lizzie nació en el seno de una familia acomodada en 1860, en Masachusets.

Perdió a su madre cuando era un bebé, pero su padre contrajo matrimonio con Abby Borden. Sería el único referente materno que Lizzie tendría en su infancia.



Abby procedía de una familia humilde, y debido a la sociedad elitista en la que la familia Borden se movía, la nueva esposa nunca se vio totalmente acogida por Lizzie y su hermana, y por las amistades de los Borden.

El padre de Lizzie, Andrew Borden, era una exitoso hombre de negocios con gran capacidad para estos. Para él, su esposa era lo más importante, dándole igual que la sociedad criticase la procedencia humilde de Abby.
Pasaba mucho tiempo fuera de su hogar por su trabajo, pero estaba totalmente enamorado de su nueva esposa Abby, lo que causaba mucha tensión con sus hijas.

Andrew era conocedor del rechazo de sus hijas por Abby, así que decidió traspasar unas propiedades a su nombre , llevándolo en total secreto.
Aún así, Lizzie consiguió enterarse, y compró veneno en un establecimiento del pueblo.

Sí, antiguamente era así de fácil hacerse con sustancias venenosas.
Quizás por esto, no era demasiado eficaz, y a Lizzie no le funcionó. Pues se sabe que Lizzie envenenó con anterioridad a la familia, quizás usándolo como ensayo para un posterior fin. Todos enfermaron, pero lo atribuyeron a una indigestión por haber comido algo en mal estado.

Lizzie volvió a poner veneno en la comida de su padre y madrastra, Pero el resultado fue el mismo, ambos tuvieron problemas estomacales. No se sabe si sólo pretendía asustarlos o falló en su intento de acabar con su vida.

Un 4 de Agosto, cuando Andrew volvió de trabajar, encontró a su hija Lizzie esperando al lado de la escalera. Preguntó a su hija, por Abby y ésta le contestó que había salido a visitar a alguien enfermo. Tras la respuesta de su hija se recostó en el sofá.

20 minutos después, la criada corría sobresaltada al oír a Lizzie gritar. Al entrar en la sala, se encontró la terrible escena. Andrew Borden estaba ensangrentando, tras recibir 11 hachazos en la cara y cráneo. Lizzie nerviosa gritaba que alguien había entrado en la casa y había asesinado a su padre, mientras ella estaba en el patio. Añadió que también había oído entrar a su madrastra en la casa.





La realidad es que Abby nunca salió a visitar a un familiar enfermo, pues cuando subieron se la encontraron muerta, en un gran charco de sangre.
La habían atacado por la espalda, dándole 19 hachazos.



El arma del delito fue encontrada en el sótano, deteniendo a Lizzie como principal sospechosa del asesinato.

Pese a que Lizzie siempre se declaró inocente, fue declarada culpable. Sin embargo el fiscal que no estaba de acuerdo con esta decisión, exoneró a Lizzie alegando que: " Una mujer perteneciente al sexo que todos los hombre de bien deberían honrar, una mujer cristiana. Toda una señora, igual que sus esposas o la mía, una mujer a la que consideramos incapaz de cometer un crimen."
Imagino que la particularidad de que  Lizzie perteneciese a una familia acaudalada también influyó para que el fiscal pidiese su libertad.
Finalmente Lizzie quedó libre de todos los cargos, cambió su nombre, y se mudó a una casa donde murió en 1927, después de una apacible vejez.





No hay comentarios:

Publicar un comentario