EL PALACIO DE LINARES: REALIDAD O MONTAJE

El Palacio de Linares, es quizás uno de los edificios más conocido y visitados por aficionados a la parapsicología de España.

Detrás tiene una trágica historia de amor entre hermanastros, favores del papa comprados gracias al dinero y posición de la familia, secretos de familia inconfesables, en fin de esas historias que por aquel entonces encandilaban al pueblo, y que unida a la imaginación popular de entonces, da lugar a todas las historias fantasmales y misteriosas de hoy en día.

El palacio de Linares fue construido a finales del siglo XIX, en una esquina de la plaza Cibeles.
Fue construido por el arquitecto Carlos Colubí por encargo de D. Mateo Murga Machelena, hombre adinerado y de alta posición que tenía un hijo, José de Murga y Raolid.



Parece que todo sonreía a la familia.

Un día el hijo decide confesar a su padre que está enamorado de la joven Raimunda, de origen humilde, hija de la estanquera.

Su padre se llevó un gran disgusto, pero no por el origen de Raimunda, si no porque el gran secreto que el conocía sobre la muchacha.

Ante la sorpresa de su hijo, el padre decide enviarlo de urgencia a Londres.

Poco después el padre falleció, y  José, ahora marqués de Linares, se casó con su amada Raimunda.

José se llevaría una desagradable sorpresa, al encontrar un día una carta escrita por su padre, en la que le decía que el motivo de enviarlo a Londres, no era otro que el alejarlo de Raimunda pues era su hermanastra, fruto de una relación extramatrimonial con la madre de Raimunda.

EL joven marqués pidió ayuda al papa León XIII, y este dictó un bula papal al joven, que le permitía convivir con su esposa, pero en castidad por su condición de hermanastros.

Y aquí es donde hay dos versiones de lo ocurrido después.
En una se dice que los marqueses no eran hermanastros y no tuvieron hijos, y que quince años después decidieron "prohijar" a una niña a la que llamaron Raimunda.

Y la otra historia cuenta que pese a ser hemanastros, los jóvenes ya habían tenido relaciones y de ellas nació una niña, la pequeña Raimundita, según cuenta la leyenda, asesinada por sus propios padres en el palacio. Incluso se dice que está emparedada entre los muros del edificio.

Tras la muerte de la última heredera de la familia, en 1989, el palacio permaneció cerrado, tras ser sede de varias empresas hasta pasar a manos del Ayuntamiento, que se encargó de rehabilitarlo.

Aquí comienzan todas las historias de testigos que aseguran ver y oír cosas extrañas.



Los obreros que trabajaban en la rehabilitación del edificio, aseguraban oir llantos de niños, pasos y voces que no se sabía de donde provenían.

Frases como: "Yo tuve una hija", "mi hija Raimunda", "Nunca oí decir mamá", son algunas de las que los obreros escuchaban de entre los rincones del palacio.

A partir de ahí varios especialistas tomaron el palacio con sus cámaras y equipos de audio y grabación, intentando captar alguna prueba de esta actividad paranormal.

Sánchez de Castro una investigadora, realizó grabaciones y un sinfín de fotos donde se veían una especie de manchas de luz, sin explicación aparente, catalogadas por la investigadora, como apariciones.

También psicofonías donde se oye a una niña, con voz triste, llamar  a su madre.

Al encontrarse la investigadora en el interior del palacio, e intentado acceder a uno de los salones, notó como una fuerza que la empujó fuera de la estancia , una especie de viento.

Los investigadores también atestiguan escuchar una voz femenina cantando una canción infantil, a lo largo del palacio, y apariciones de una mujer y una niña que llama a sus padres sin cesar.

Aunque el ayuntamiento negó todo esto y llegó a la conclusión de que era un fraude, todos los testigos de lo ocurrido, incluidos los obreros aseguran que todo lo que oyeron fue verdad. En muchos de los casos, estando presente más de una persona.

Si es verdad o mentira todo esto, ya queda a tu elección.

¿Te lo crees?






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