La casa consta de siete pisos, con más de 160 habitaciones, y su interior y pasillos está llena de sorpresas, como escaleras que no llegan a ninguna parte, sólo a paredes o techos; puertas que se abren para dar paso al vacío; ventanas que se abren al interior de la casa; tragaluces colocados entre pisos; chimeneas que no llegan al techo y otras rarezas.
La majestuosa casa estuvo en continua construcción durante 38 años, por la obsesión de la viuda. De hecho a día de hoy está inconclusa.
Quizás para entender toda esta historia, necesitamos saber un poco más de Sarah.
Sarah una bella joven, se casó en 1862 con el magnate de los rifles William Wirt Winchester, que hizo su fortuna gracias a los rifles de repetición que llevan su mismo apellido, Winchester.
Con una posición acomodada, y una vida tranquila, Sarah sufre una gran pérdida, la muerte de su hija Annie.
Este duro golpe hizo mella en ella, y cuando años más tarde, su marido falleció, no logró recuperarse.
Sarah no podía creer que estas pérdidas fueran por causas naturales o de enfermedad, así que decidió buscar respuestas en lo paranormal.
Acudió a una medium, que convenció a Sarah, de que su familia estaba maldita por todas las vidas que los rifles que fabricaba su esposo, habían quitado.
La medium convenció a Sarah de que la próxima víctima sería ella, y que la solución sería construir una casa especial para los fantasmas o espíritus y asi ella, pudiese estar a salvo.
Y eso hizo Sarah, contrató a los mejores evanistas, constructores, jardineros...etc, para que su casa estuviese siempre perfecta y en continua construcción. Esta caprichosa casa evitaba que los fantasmas la molestasen al despistarse, y además realizaba numerosas sesiones de espiritismo que organizaba en su casa.
Sarah murió en 1922. Ya anciana y con una salud mental y memoria prodigiosas, se decía que Sarah podía recitar de memoria todos los objetos que había en cada habitación.
También existía la leyenda de que podía atravesar las paredes. A posteriori se descubrió que existían una serie de pasadizos y puertas secretas, que Sarah usaba para controlar a los trabajadores, sin ser vista.
La casa es tan grande y con tantos pasillos, habitaciones y escaleras, que hace unos meses se descubrió una nueva sala, que nadie sabía que existía.
La casa llegó a tener entre 500 y 600 habitaciones. Tenía 160 cuartos, 2000 puertas, 10.000 ventanas, 47 hogares, 47 escaleras, 13 baños y 6 cocinas.
También existe una fijación con el número 13. Hay 13 baños, al decimotercero se llega subiendo 13 escalones y cuenta con 13 ventanas. Muchas de las ventanas tienen 13 paneles, así como 13 es el número de agujeros de las rejillas del desagüe. El suelo de la entrada está dividido en 1 sectores, y el armario de Sarah cuenta con 13 ganchos, donde Sarah colgaba 13 vestidos que usaba en las sesiones de espiritismo.
13 cúpulas de cristal, escaleras con 13 escalones, y el testamento de Sarah se dividió en 13 partes, que fueron firmadas 13 veces.
Muchos parapsicólogos y psíquicos han acudido a esta casa, ahora convertida en museo, y todos han coincidido en la gran actividad paranormal, con numerosas presencias entre las que se encuentra la mismísima Sarah Winchester.
Entre los reportes y sucesos, se encuentran pasos, golpes, portazos, voces extrañas y las famosos manchas frías.
Realidad o leyenda, la mansión Winchester es una de las casas más extrañas y embrujadas de Norte América.
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Iré a ver la peli, aunque tiene pinta de haber unos sustttos...
ResponderEliminarsi eso dicen...., que la disfrutes
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